Abrió la puerta y olvido la llave dentro
Otra vez
Siempre la misma rutina
mercenaria
del olvido
Abrió la mente y afuero los recuerdos
Agarro la mochila y dejo el amor
Anduvo el camino sin pies ni manos
Sostuvo con la lengua lo que pudo atesorar
Saboreo olores y amarguras plásticas
Voló con el corazón destripado
Chorreando sangre y ardor
Sin la llave no hay puerta